Cómo mejorar la percepción de calidad

La percepción de calidad influye en la preferencia por una marca, aunque no siempre basta: un consumidor puede considerar excelente un producto y aun así no comprarlo por precio, sabor o disponibilidad. Cuando la percepción falla por un problema real de desempeño, como un envase que no sella o un envío que llega tarde, ninguna campaña lo resuelve si no se corrige la causa de fondo.

Cómo mejorarla en cuatro pasos

  1. Medir: evaluar la percepción de calidad y los atributos funcionales y emocionales de la marca frente a sus competidores.

  2. Analizar: identificar qué atributos pesan más en esa percepción, con técnicas como modelos de regresión o correlaciones.

  3. Traducir a especificaciones: convertir los atributos clave en parámetros medibles, como el dulzor de un chocolate o el tiempo de espera de un servicio.

  4. Controlar el proceso: ajustar los puntos de producción o servicio que afectan esos parámetros y mantenerlos bajo vigilancia.

Los atributos ligados a la imagen de marca se trabajan, en cambio, desde el branding y la comunicación.

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